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El Asedio, datos de un relato periodístico del hecho

Iñaki Garrido Yerobi | Iraila, 2009 | Inprimatu Inprimatu

Pocas veces tiene el historiador la oportunidad de localizar documentos originales contemporáneos a los hechos históricos que intenta analizar y ponerlo al servicio de la ciudadanía. Éste es uno de ellos. Por diferentes avatares personales, que no vienen al caso, tuve la oportunidad de tratar con Aitor Kerejeta, Alcalde de Hondarribia, y Begoña Andrés, Archivera Municipal, a finales del mes de agosto pasado, acerca de la posibilidad de hacer diferentes gestiones que conllevaran por parte del Ayuntamiento de la Excma. Ciudad de Hondarribia a la compra de la “Carta que escrivió del exército el Padre Fr. Francisco de Tarazona, Lector de Artes en el Convento de los Capuchinos de Pamplona, al Padre Guardián de los Capuchinos del Convento de Zaragoza”[1], documento, en parte inédito, que por su importancia merecía no sólo ser adquirida por el ayuntamiento hondarribitarra sino ser presentado, como colofón, en las jornadas-conferencias organizadas con ocasión del 370 aniversario del Gran Asedio de 1638. No en vano es, como veremos, el 6º ejemplar con la misma impresión conocida hasta ahora y 20º contando los seis puntos de impresión registrados.

         Este documento de 4 folios, relata las vicisitudes[2] de los sitiados desde el 31 de agosto de 1638 hasta el 12 de septiembre siguiente. Es decir; nos da información de lo acontecido en la sitiada villa (hoy ciudad) de Hondarribia empezando una semana antes del fin de las hostilidades recogida por un testigo presencial (”como testigo de vista“, asegura el autor, quien señala -fol. 257rº, 5º párrafo, línea 10ª- “fui a darle gracias deste favor [al Almirante], y me dixo su Excelencia …“), escrito muy poco después de que se librase la plaza, y pretende ser “lisa narración, escusando encarecimientos“, en el que se habla de 1.200 franceses muertos y 1.000 prisioneros (más las deserciones habidas entre las tropas españolas los días previos al 8 de septiembre), y se encarece el valor de la mujeres en la defensa del Sitio[3].

         Documentalmente, su descripción es la siguiente: 

  • Data Tópica: 12 de septiembre de 1638 (impresa en Madrid por la viuda de Juan González).
  • Autor: Fray Francisco de Tarazona, capuchino del Convento de Pamplona.
  • Descripción Interna: Relación de la toma de Hondarribia por las tropas de Castilla y Navarra desde el 31 de agosto hasta el 8 de septiembre de 1638.
  • Tipo Diplomático: Testimonio de un hecho vivido por el autor.
  • Tradicción Documental: copias conocidas de este documento con la misma impresión en la Biblioteca Nacional -Madrid- (1), en las Reales Academias de la Historia -Madrid- (2, una de ellas procedente de la “Colección Jesuitas”) y en la de las Ciencias Morales y Políticas -Madrid- (1, procedente del “Legado Cárdenas”) y en Eusko Legebiltzarreko Liburutegia-Biblioteca del Parlamento Vasco -Vitoria-Gasteiz- (1). Existe el mismo documento impreso en Barcelona (s.f.) en la imprenta administrada por Sebastián de Comellas -8 pp. en 4º, con un ejemplar en la Biblioteca de Cataluña -Barcelona- y otro en la Biblioteca Nacional -Madrid-; otra impreso en Madrid (s.f.) por la viuda de Alonso Martín -4 fols., con dos ejemplares en la Biblioteca Nacional -Madrid- y tres en la Real Academia de la Historia -Madrid- (procedente de la “Colección Jesuitas”); otro impreso en Logroño en 1638, por Pedro de Monfastón -4 fols., con un ejemplar en la Real Academia de la Historia -Madrid- (procedente de la “Colección Jesuitas”); otro impreso en Zaragoza (anterior a la de Logroño) en el Hospital Real y General de Nuestra Señora de Gracia (s.f.) -8 pp., con texto fechado el 14-sep-1638, con un ejemplar en la Biblioteca Nacional -Madrid- y cuatro en la Real Academia de la Historia -Madrid- (dos procedentes de la “Colección Jesuitas”); y otro, como “Tercera relación de la carta de escrivió …”, en Barcelona, en casa de Sebastián y Jaime Materat, en 1638 -8 pp. en 4º, con un ejemplar en la Biblioteca Pública Episcopal de Vich-. Papel. Original. Cuadernillo de 4 folios de apretada letra (posteriormente foliados desde el 254rº. al 257vº.). Cosido de hilo a cubiertas en papel de aguas. 285×199 mm. Letra de imprenta. Conservación: perfecto estado. 

        El 7 septiembre de 1638, después de soportar durante dos meses ininterrumpidamente el asedio por tierra y mar de las numerosas tropas francesas del cardenal Richelieu, el ejército del rey Felipe IV libera Hondarribia. Durante ese tiempo, un número menguante de guipuzcoanos, hombres, mujeres y muchachos, se enfrentan a unos 18.000 franceses. El suceso, uno más de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), alcanza una publicidad sin precedentes en los dominios de la monarquía hispánica, ávida de noticias que favorecieran sus intereses europeos. La noticia se conoce algunos días después en Madrid, y el aparato propagandístico de Olivares se pone en marcha: relaciones en prosa y verso, informativas, religiosas, festivas, cartas de nueva e incluso tablas pictóricas del acontecimiento[4]. Así, entre 1638 y 1639 se publican varias relaciones noticiosas que explican, con pelos y señales, el suceso, y que sirven de base a varios libros de esos años y posteriores. La ciudad fronteriza de Hondarribia (entonces Fuenterrabía) recibe todo tipo de mercedes de la corona española, entre ellas el título de ciudad que aún hoy ostenta en su escudo de armas. En agosto de 1639 se decide instituir una fiesta que conmemorase el sitio y liberación de la localidad, que incluyese tanto celebraciones religiosas en honor de la Virgen de Guadalupe -a quien se supone que los habitantes de la villa habían jurado lealtad- como un alarde militar que, con algunas variaciones en la forma pero igual en su esencia, se celebra aún hoy día.

         El viernes 10 de septiembre de 1638 un correo procedente de Hondarribia entra en Madrid con destino al palacio real, para informar al propio Felipe IV de la victoria sobre los franceses. Se trata de Bernardino de Ayala, hijo del Conde de Villalba. En Madrid, de forma más o menos espontánea, el pueblo se echa a la calle, dan la enhorabuena al rey y se celebra la victoria con diversas fiestas. Será a través de estas fiestas como se dará valor simbólico a dicho acontecimiento provocando con ello una pervivencia muy larga en la conciencia colectiva.

         Empiezan a circular los primeros relatos “formales”, por así decirlo, de forma oral, que informan públicamente a las clases populares de la victoria sobre los franceses en Gipuzkoa y del valor que la corona española le confiere. Luego vendrán los versos -también destinados a las clases populares y con vocación más informativas que estéticas y tal vez también moralizantes-. Más tarde obras impresas -por libre o intencionadamente pagadas por determinados actores del suceso, pero con información de primera mano-, que circulaban sin licencia ni control real. Y finalmente obras impresas que recogían la versión oficial refrendada por la corona[5].

         A este último grupo pertenecería la relación de Fray Francisco de Tarazona resulta de suma importancia pues además del valor histórico de la existencia del propio documento habría que añadir que completa algo más la visión de Gran Asedio descrito[6] por Alonso Martínez de Aguilera, Componente del Escuadrón volante al mando del Marqués de Torrecuso, a la sazón Maestre de Campo General de los Tercios de Navarra en Hondarribia, testimonios ambos, además de contemporáneos, supuestamente vividos in situ por los propios autores y hoy día los únicos documentos coetáneos al Sitio que se custodian en el Archivo Municipal.

         Pero en esta última conferencia sobre los avatares históricos del Gran Asedio no entraremos en el análisis pormenorizado de lo que recoge esta carta acerca de los sucesos previos al 8 de septiembre de 1638[7], aunque sí, si me permiten, daré unas breves pinceladas del mismo, sin entrar a numerar el cómputo de las bajas (distintas, lógicamente, de quien escriba el parte de guerra. Cronológicamente, y según el texto que Vd. tienen delante, los días previos al final del Gran Asedios se desarrollaron así:

  • 31 de agosto, martes:
  • - El Almirante de Castilla y Marqués de los Vélez, Generales de los Ejércitos navarro y guipuzcoano respectivamente, deciden actuar con 16.000 soldados de Infantería y 600 solados a caballos. Parten de Pasajes a Hondarribia dividiéndose en tres grupos. Estos soldados se suman a las afueras de Hondarribia con los soldados a cargo del Marqués de Mortara. Ambos intentos decaen por inclemencias del tiempo y deciden regresar a Lezo y Pasajes.
  • - Por otro lado, de Irun intenta llegar Pedro Girón con 2.000 soldados quienes no pudieron avanzar hasta Hondarribia hasta cinco días más tarde a causa de las constantes lluvias (”porque aquella noche [4 de la mañana del 30 de agosto] fue tan rigurosa de truenos y relámpagos, que resolvieron las nubes en tan copiosas aguas que duraron por espacio de cinco días“).
  • § 1 de septiembre, miércoles:
  • - El Príncipe de Condé (probablemente Henri de Borbón-Condé) envía una carta al Gobernador Militar de Hondarribia solicitándole rinda la plaza en cuyo caso éste se mostraría “piadoso” movido por la “fe católica” con los habitantes de la ciudadela. Responde el Gobernador Domingo de Leguía que no entregaría la plaza y que no dudaría, en caso de poder hacerle prisionero al propio Príncipe, dar orden de “no cortarle la cabeça” y luchar como un soldado.
  • § 2-4 de septiembre, jueves/sábado:
  • - Tres asaltos de los sitiadores. En el último de ellos 30 franceses logran subirse a las murallas aunque no consiguen entrar en la villa.
  • - Llegada el sábado 4 de septiembre del Arzobispo de Burdeos y enfrentamiento con el Príncipe de Condé por querer imponer el primero, como día del asalto final, el 8 de septiembre “Día de la Madre de Dios, a las quatro de la mañana“.
  • § 5 de septiembre, domingo:
  • - Deja de llover “quedando el tiempo muy sereno”. Se reagrupan las tropas que habían llegado en auxilio de los sitiados.
  • § 6 de septiembre, lunes:
  • - Parten dos hombres desde Hondarribia a Lezo para informar de las intenciones de los franceses de asediar nuevamente la villa el 8 de septiembre.
  • - En consecuencia, se decide hacer los preparativos para el día siguiente.
  • § 7 de septiembre, martes:
  • - Las distintas tropas (de navarros, guipuzcoanos, castellanos, irlandeses) parten de Lezo-Pasajes y llegan a las afueras de Hondarribia a través de las faldas de Jaizkibel.
  • - La tropa de Pedro Girón corta la posible salida de los franceses hacia Irun y evitar también así que éstos pudieran tener ayuda de más soldados franceses.
  • - El Marqués de Mortara (que lleva también a los frailes capuchinos, entre ellos, al autor de esta carta-relación), desciende de las faldas de Jaizkibel hasta las murallas. Lo mismo hace el Marqués de Torrecusa.
  • - Las tropas llegan a los arrabales y luchan con los franceses. Éstos intentan huir hacia Irun (que lo consiguen), a través de las marismas (muchos perecen en el lodazal del Bidasoa) o por la Marina hacia el Castillo de Híguer (allí, tras quemar el castillo, embarcan en los navíos franceses). Se consigue entrar en la villa (el primero, al parecer, navarro: Juan de Egüés).
  • - Los Generales llegan a las 17.30h. a la villa de Hondarribia celebrándose un Te Deum Laudamus.
  • § 8 de septiembre, miércoles:
  • - Recuento de bajas: 1.200 entre los franceses (muchos de ellos nobles “como lo insinuavan por el semblante y ricos vestidos“) y “hasta 30, pero el señor Almirante me dixo eran más; los heridos eran pocos“.

         Hasta aquí este breve “repaso” de lo acontecido pues me consta que dicha información ya ha sido tratada más ampliamente en las anteriores conferencias y porque, sinceramente, para quien precise una información más detallada de lo que recoge el autor de la “Carta …”, ésta estará a disposición de Vds., a partir de hoy, en el Archivo Municipal de Hondarribia.

         Lo que sí haré es procurar poner cara y ojos a los personajes y/o protagonistas que cita Fray Francisco de Tarazona (los mismos citados precisamente también por Alonso Martínez de Aguilera), para que sepamos a qué personajes se refieren cuando ambos autores citan en sus crónicas por ejemplo al “Almirante de Castilla”, “Marqués de los Vélez”, “Marqués de Mortara”, “Pedro Girón”, “Marqués de Torrecusa” o “Gobernador de Fuenterrabía”, del bando de los sitiados y sus aliados, y al “Príncipe de Condé”, “Duque de Pernon” o “Cardenal Richelieu”, del bando de los sitiadores. A algunos, quizá por el formato de tiempos que tiene esta conferencia compartida, nunca llegaremos a ciencia cierta a ponerles cara y ojos, tal es el caso del “Padre Guardián de los Capuchinos del Convento de Zaragoza”, “Padre Fray Bernardo de Pamplona” o “Padre Fray Juan de Loarre”, todos ellos frailes capuchinos; de “los Padres de Bayona”; o de los tres obispos que acompañaron al Arzobispo de Burdeos, General de la Real Armada francesa, o “el de las Forsas” (que hacía fuerza contra la religión católica), hereje hugonote holandés “que ya no temía morir en España (…) pues avía hecho predicar en España sus heregías” (fol. 257vº). Otros en cambio suscitan serias dudas si en realidad se refieren al padre o al hijo, caso del Príncipe de Condé, a pesar del apelativo con el que se refiere el autor recogido en el fol. 254vº.

         Sinceramente creo que resulta necesario hacer una breve descripción de estos personajes mencionados entre los folios 254rº.-257vº. de la crónica de Fray Francisco de Tarazona para que obtengan, si puede ser, una visión lo más completa posible de los acontecimiento histórico del Sitio de 1638.

         Cuadro de los 22 personajes citados en la “Crónica”:

SITIADOS

SITIADORES

  • P. Fr. Francisco de Tarazona (fol. 254rº)
  • Príncipe de Condé (fols. 254rº-vº, 256vº, 257vº)
  • Almirante de Castilla (fols. 254rº, 255rº, 256rº-vº, 257rº-vº)
  • Arzobispo de Burdeos (fols. 254vº, 256vº, 257vº)
  • Marqués de los Vélez (fols. 254rº, 255rº, 256rº, 257rº)
  • “el de la Baleta” (fol. 254vº)
  • Marqués de Mortara (fols. 254rº, 255rº)
  • Duque de Pernon (fol. 254vº)
  • Conde-Duque (fols. 254rº, 255rº, 257rº)
  • Cardenal Richelieu (fol. 256vº)
  • Marqués de Torrecusa (fols. 254rº, 255rº, 256rº)
  • “el de las Forsas” (fol. 257vº)
  • Fausto de Lodosa (fol. 255rº)
 
  • Pedro Girón (fols. 254rº, 255rº, 256rº)
 
  • Domingo de Leguía (fols. 254rº-vº)
 
  • Sebastián Granero (fol. 255rº)
 
  • Cap. Francisco de Garro (fol. 256rº)
 
  • Conde de Javier (fol. 256rº)
 
  • Cap. Pedro de Benavides (fol. 256rº)
 
 
  • Juan de Egüés (fols. 256rº)
 
  • P. Fr. Bernardo de Pamplona (fol. 257rº)
 
  • P. Fr. Juan de Loarre (fol. 257rº)
 

 

  • Þ Breve descripción de los personajes del Sitio:
  • 1) Almirante de Castilla: Juan Alfonso Enríquez de Cabrera y Colonna (1597 - †Madrid 7-feb-1647), desde 1600 V Duque de Medina de Rioseco, G. de E., IX Almirante de Castilla, VII Conde de Melgar, de Módica y Osona, Vizconde de Cabrera y Bas, 34º Virrey de Sicilia (1641-1644) y de Nápoles (1644-1646), Consejero de Estado y de Guerra, Gentilhombre de Cámara del Rey Felipe IV, su Mayordomo (desde 1646) y de la Reina Dª Isabel de Borbón (desde 1621), General de las tropas navarras.
  • 2) Marqués de los Vélez: Pedro Fajardo de Zúñiga y Requeséns (Mula, Amería, 1602 - †_ 1647), V Marqués de los Vélez, G. de E., IV Marqués de Molina y II de Martorell, Comendador de Valencia de Ventoso de la Orden de Santiago y del Moral en la de Calatrava, 33er Virrey de Navarra (de 16-abr-1638 hasta mediados de 1640)[8], General de las tropas guipuzcoanas.
  • 3) Marqués de Mortara: Francisco Mª de Orozco Ribera y Pereyra (Alejandría de la Palla, Italia, 1605-†Milán, Italia 1669), II Marqués de Mortara, cr. Marqués de Olías y de Zarreal (por sendos RD de 8-sep-1652 y 20-dic-1653 respectivamente), Cab. Comendr de la Oliva y Trece de la Orden de Santiago (1624), Señor de Zarreal, Cap. General del Ejército en Persignan (1640), Virrey, Lugarteniente y Cap. General del Principado de Cataluña y de los Condados de Rosellón y Cerdaña (1653), Virrey, Gob. y Cap. General del Estado de Milán (1668-1669) y Gentilhombre de Cámara del Rey. Luchó, además de en Hondarribia y entre otros lugares, en Tortosa (1650) y Barcelona (1652).
  • 4) Conde-Duque: 

  Gaspar de Guzmán y Pimentel (Roma, Italia, 6-ene-1587 - †Toro, Zamora, 22-jul-1645), III Conde de Olivares (desde 1608), cr. Duque del mismo título en 1621, conociéndosele desde entonces como “Conde-Duque” por la sóla razón de tener dos mercedes nobiliarias sobre una misma población sevillana, Duque de Sanlúcar la Mayor (1625) y de Medina de las Torres (1625), Primer Ministro (1621), Valido del Rey [Felipe IV] en 1622 y su Gentilhombre cuando éste era Príncipe (1615), Sumiller de Corps y Caballerizo Mayor (desde 1622, con los que se garantizaba el acceso constante a la persona del rey, tanto dentro de Palacio como cuando salía de caza, e incluso con la obligación de dormir en sus aposentos) y Camarero Mayor, Comendador Mayor de la orden de Alcántara, Alcaide del Alcázar de Sevilla, Gran Canciller de Indias, General de la caballería española, Tesorero general de la Corona de Aragón y Teniente General. Tuvo asiento en las Cortes de Castilla, fundador del Monasterio de Loeches y protector del pintor Diego de Silva y Velázquez.

  • 5) Marqués de Torrecusa: Gerolamo María Caracciolo[9] (Torrecuso, Benevento, Italia, 20-jul-1617 - †Los Santos, Extremadura, 13-ago-1682), militar y noble napolitano. Fue desde 1646 III Marqués de Torrecuso, II Duca di San Giorgio (1640), I Príncipe di Campagna (RD de 30-dic-1642), G. de E., (desde 1666), Patricio Napolitano, Caballero de la Orden de Alcántara (1642), Maestre de Campo de los Ejércitos españoles, General en la Guerra de Cataluña y Gobernador General del Franco Condado en 1637. Estuvo también en Perpiñán en 1639, en las batallas de Montjuic (1641) y Montmeló (1642), y en la derrota de Barcelona en 1651. Hombre de confianza del Marqués de Mortara[10].
  • 6) Capitán D. Domingo de Leguía: Gobernador de la Ciudadela de Hondarribia (primero interinamente y después en propiedad tras la muerte de Miguel Pérez de Egea), natural de Deusto, “hombre brioso, pero no de mucha travesura, lo cual se compensaba con su buen carácter que aceptaba voluntario el consejo ageno[11].
  • 7) Sebastián Granero, Maestre de Campo y Gobernador General de Artillería: Sebastián Granero de Alarcón y Pérez Coronado (Cuenca cir. 1569 - †íb. cir. 1639/1640), Caballero de la Orden de Santiago (1626), Maestre de Campo, Teniente General de los Reales Ejércitos y Gobernador de la plaza de Larache (1630-1638).
  • 8) Capitán D. Francisco de Garro, hijo del Conde de Javier: Francisco de Garro Javier y Urríes, también llamado Francisco de Garro y Xavier (Sangüesa - †Puente la Reina, 30-sep-1642), quien recibiera, tras su actuación junto con otros muchos navarros[12] en el Sitio de Hondarribia, “doscientos ducados de renta, una compañía de caballos e ingresar en las Órdenes Militares”[13].
  • 9) Conde de Javier: Juan de Garro Javier Aznárez de Sada Goñi y Coloma (1600 - †castillo de Javier, 1659), cr. Conde de Javier (RD de 26-ago-1625), VIII Vizconde de Zolina (desde 1604), Señor de Rocafuerte, Sidrac, de la villa y castillo de Javier, de Idocin y de Zabalegui, Señor del Palacio de Azpilkueta, Caballero de la Orden de Alcántara (1620), patrono del Convento de San Pablo de Labiano, de la iglesia parroquial de Sangüesa, de la de Zolina, etc.[14].
  • 10) Capitán D. Pedro de Benavides: Caballero de la Orden de Santiago.
  • 11) D. Fausto de Lodosa: Fausto Francisco de Lodosa Navarra y Mauleón (1600 - †Puente la Reina, 12-oct-1653), Señor de Sarría, Larráin y San Marcial (desde 1640), Maestre de Campo de Infantería, Copero Mayor de S.M. en el Reino de Navarra, Diputado a Cortes Generales de dicho Reino por el Brazo Militar en 1642, 1644, 1645, 1646 y 1652 y patrono del Convento de los Trinitarios de Puente la Reina. Intervino al mando de 6.000 soldados de su tercio en el Sitio de 1638[15].
  • 12) Príncipe de Condé:

S.A. Enrique de Borbón-Condé, llamado Monsieur le Prince. (Saint-Jean-d’Angély, Charente-Maritime, 1-sep-1588 - †París 26-dic-1646), III Príncipe de Condé, 1er Príncipe de Sangre y 1er Príncipe de Francia, Par de Francia (1610), cr. Duque de Enghien, de Châteauroux (1616), de Montmorency (1633), d’Albret (1641), de Bellegarde (1643) y de Fronsac, Conde de Soissons, de Clermont, de Vallery (1609), de Brienne (1618), de Pézenas (1642) y de Sancerre (1628), Barón de Bagnols, de Vailly, de Croan, de La Châtre, de Rochefort, de Bommiers, de Saint-Maur-des-Fossés, de Mello, de Fère-en-Tardenois, de Gourville, de Châtelain de L’Isle-Adam, de Méru, d’Offèmont, de St-Nogent-le-Rotrou y de Montigny, Teniente General de Infantería, 35º Gran Maestre de Francia (1643), Gran Chanmelán del Rey de Francia, Senescal y Mariscal del Reino (1620).

Gobernador y Teniente General de la Guyenne (1596), d’Amboise (1614-1615), de Chinon (1616) y de Berry (1616), Teniente General, Baylío y Capitán de Vourges, Gobernador y Capitán d’Issoudun (1616-1617 y 1619-1646), Gobernador y Teniente General del Borbonesado (1620-1631), en Borgoña, Bresse, Bugey, Valromey y País de Gex (1631-1632) y en Nancy y el Ducado de Lorena (1635), Comandante del Ejército francés en las fronteras de Languedoc, Navarra (Ultrapuertos) y Foix (1638).

Fue también Miembro del Consejo de la Regencia (desde 1643) y su Jefe Supremo en 1646, poco antes de su fallecimiento, Jefe del Consejo de Ministros y Ministro de Estado (1643-1646) [16].

Probablemente sea él y no su hijo Luis de Borbón (1621-†1686), el que estuviera como Jefe de las tropas sitiadoras, al que Fray Francisco de Tarazona se refería, en un tono probablemente sarcástico y con la intención de menospreciarle, como “muy grande visoñería[17] o entenderse con el español” (fol. 254vº), graves acusaciones a las que tuvo que hacer frente otro general francés, el Duque d’Épernon. Añadiremos para apoyar la tesis que se trataba del padre y no del hijo, las dos anotaciones de Antonio Bernardo de O’Reilly, Bizarría guipuzcoana …, que escribía:

  • - “príncipe de Condé, señor poderoso en Francia por sus muchas riquezas, enlaces de parentesco, y sobre todo, príncipe de la sangre” (p. 60).
  • - Y en alusión a una compañía que venía hacía Hendaya al mando de “otro coronel, hijo del príncipe de Condé, y el príncipe [Enrique de Borbón], general en jefe, que había llegado a Bayona la víspera de San Juan” (pp. 63-64).
  • 13) Arzobispo de Burdeos: Henri d’Escoubleau de Sourdis (1593 - †Auteuil, Oise, Francia, 1645), prelado y militar francés. Obispo de Maillezais (1623-1629) y Arzobispo de Burdeos (1629-1645), fue jefe de los regimientos del rey Luis XIII en el ejército naval del conde de Harcourt (1636), Teniente General de la Armada francesa durante el Sitio de Hondarribia y lugarteniente general de la flota de Levante, de cuyo cargo fue destituido por no poder levantar los bloqueos de Génova (1640) y Tarragona (1641). Había participado también, al mando de la flota naval francesa, en los sitios de La Rochelle (1628) y Casale (1640) y en las victorias navales de Getaria y Laredo (1638). Era Caballero Comendador de la Orden de Santo Espíritu desde 1633, máxima condecoración otorgada por el Rey Cristianísimo.
  • 14) “el de la Baleta”: 

Jean-Louis de Nogaret de la Valette (castillo de Caumont, Cazaux-Savès, Gascuña, Francia, ¿?-may-1554 - †Loches, Indre-et-Loire, Francia, 13-ene-1642), militar y noble francés. Cr. Duque de La Valette y d’Èpernon, Par de Francia (1581), Almirante de Francia (1587), Gobernador de Limousin, Guyene, de la Provence, Normandía, Caen, Boulonnais, Loeches, Metz, etc., Gentilhombre de Cámara del Rey (1582). Estuvo al servicio de los reyes Enrique III, Enrique IV y Luis XIII, siendo nombrado Caballero de la Orden del Espíritu Santo, y luchó, entre otros sitios, en La Rochelle, Issoire, las guerras de religión francesas, etc.

•15  Duque de Pernon: 

Bernard de Nogaret de La Valette (Angoulême, Charente, Francia, 1592 - †París 25-jul-1661), hijo del anterior y de Marguerite de Foix-Candale, fue II Duque d’Épernon, Conde de Kendal (título que pretendía en Inglaterra) y General de Infantería francés. Estuvo casado, desde 1622, con Gabrielle-Angélique de Verneuil, hija legitimada del rey Enrique IV y la Marquesa de Verneuil, y a la muerte de ésta, en 1634, con Marie Ducambaut, sobrina del Cardenal Richelieu. Luchó en los sitios de Saint-Jean-d’Angély y en Royan (1621), contra las tropas españolas que invadieron Labour y contra la revuelta des Croquants (1637). Era también Caballero de la Orden de Santo Espíritu desde 1633 y de la Jarretera en Inglaterra desde 1639. En el Sitio de Hondarribia rehusó cumplir las órdenes del Arzobispo de Burdeos y fue por ello condenado a muerte en Bayona “por complicidad con el enemigo” que pudo evitar tras la intervención del propio Richelieu y lograr evadirse así a tierras inglesas. Regresa del exilio a Francia tras la muerte del rey Luis XIII y es nombrado Gobernador de Guyena de 1648 a 1654 y de Borgoña de 1654 a 1660. Fue también gran protector de la compañía de teatro “Charles Dufresne” cuyo actor más famoso era Molière.

  • 16) Cardenal Richelieu: 

Armand-Jean du Plessis (París, 9-sep-1585 - †íb. 4-dic-1642), prelado, militar y hombre de estado frances. Cardenal-Duque de Richelieu, nombrado obispo de Luçon Secretario de Estado en 1617, Cardenal en 1622 y primer ministro del rey Luis XIII en 1624, permaneciendo en dicho cargo hasta su muerte. Consolidó la monarquía y transformó Francia en un estado centralizado con el fin de contrarrestar el poder de la nobleza. En su política exterior, luchó denodadamente contra el poder austriaco (Sacro Imperio Romano Germánico y contra España) y fundo importantes asentamientos franceses en Nueva Francia, Guadalupe, Guayana, Martinico, Senegal, Madagascar y Reunión. Asimismo fue un mecenas del arte y fue fundador de la Académie française, la institución que del francés.


[1] Lote completado con la “Carta del Rey Felipe IV al Marqués de Osera pidiéndole dé socorro a la villa de Fuenterrabía, 18 de agosto de 1638″ y “Discurso apologético de la Virgen Vencedora, de la Fé Triunfante … al Illmo. Sr. Arzobispo de Burdeos …, dedicado al excelentíssimo Señor Conde Duque por el doctor Jerónimo de Ormaechea Guerrero, Canónigo Magistral de las Iglesias Colegiales de Logroño y Albelda, Logroño, Diciembre de 1638″.

[2] También analizadas para el gran público por Xabier ALBERDI LONBIDE, Carlos RILOVA JERICÓ y Jesús Manuel PÉREZ CENTENO, en “1638. Relación diaria del Gran Asedio de Hondarribia”, Suplemento Jaiak Hondarribia, El Diario Vasco, pp. 1-8 [6-sep-2008]. Véase también Antonio Bernal de O’REILLY, Bizarría guipuzcoana y Sitio de Fuenterrabía. 1474-1521-1635-1638, San Sebastián, 1872, pp. 51-304, y la reciente publicación de Pedro ESARTE MUNIÁIN, Asedio a Fuenterrabía y avasallamiento de Guipúzcoa (1635-1644), Pamplona, Pamiela, 2005.

[3] Javier DÍAZ NOCI, “Fuentes históricas coetáneas de la liberación de Hondarribia: La construcción de un acontecimiento en la España de Olivares”, Mediateka 10 (2004), p. 88.

[4] Véase DÍEZ NOCI, “Fuentes históricas …”, pp. 77-107.

[5] En este apartado cabe destacar las obras del Obispo Juan de PALAFOX Y MENDOZA, Relación y socorro de Fuenterrabía, Madrid, 1639, y P. Joseph MORET, Empeños del valor y bizarros desempeños o Sitio de Fuenterrabía (trad. Por Manuel Silvestre de Arlegui, 1763), Pamplona, 1638.

[6] Desde 1995 en los fondos documentales del Archivo Municipal de Hondarribia, E-5-II-2-7.

[7] Para lo cual volvemos a remitirnos al reciente trabajo de ALBERDI LONBIDE et alii, así como a los del citado Javier DÍAZ NOCI, Las relaciones sobre el sitio de Fuenterrabía (1638-1639): la construcción de un acontecimiento en la España de los Austrias, y “Del suceso a la fiesta. La construcción del acontecimiento en el Siglo de Oro espñol a través de las relaciones sobre el sitio de Fuenterrabía (1638)”, Sociedad de Estudios Vascos (Euskonews & Media), San Sebastián, 2001, pp. 1-9.

[8] Mª Isabel OSTOLAZA ELIZONDO, Gobierno y administración de Navarra bajo los Austrias. Siglos XVI-XVII, Pamplona, Gobierno de Navarra, 1999, p. 120.

[9] Véase: http://www.genmarenostrum.com/pagine-lettere/letterac/Caracciolo/Caracciolo-sanvito.htm.

[10] Revista Europea, Año III, nº 133 (10-sep-1876), pp. 321-330.

[11] O’REILLY, Bizarría guipuzcoana …, op. cit., p. 74.

[12] Entre otros, Baltasar de Rada y Lezáun, Fermín de Andueza, Martín de Redín (el famoso Gran Prior de la Orden de la Malta), Juan de Beaumont y Navarra (que fue de los pocos que tras el Sitio fijó su residencia en Hondarribia), Pedro Vélez de Medrano, Miguel de Beroiz, Gaspar Enríquez de Lacarra (después I Conde de Ablitas), Felipe de Navarra, Jose de Donamaría, Jerónimo de Ayanz (Señor de Guenduláin), Diego de San Cristóbal, José del Vayo, José de Reta, Juan de Balanza (Señor de Oleta), etc.

[13] Julián MORENO ESCRIBANO, S.J., Archivo heráldico S.J. Estudio histórico genealógico y heráldico de varones ilustres de la Compañía de Jesús. Javier, Sevilla, Ed. Católica Española, 1969, p. 217.

[14] Iñaki GARRIDO YEROBI, “Una descendencia desconocida de la casa de Javier”, Anales de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, vol. IV (1996-1997), pp. 210-211; MORENO ESCRIBANO, Archivo heráldico …, op. cit., pp. 213-217; y Luis Javier FORTÚN PÉREZ DE CIRIZA, Los señores de Javier. Un linaje en torno a un santo, Pamplona, Gobierno de Navarra, 2006.

[15] Alejandro DÍEZ Y DÍAZ, Puente la Reina y Sarría en la historia, Sarría, 1977, pp. 235-245.

[16] Patrick Van KERREBROUCK, Christophe BRUN, La Maison de Bourbon. 1256-2004, t. IV**, Villeneuve d’Ascq, 2004, pp. 634-635.

[17] “Dicho de la tropa o de un soldado: nuevo” (acepción 1ª) y “Nuevo e inexperto en cualquier arte u oficio” (acepción 2ª), recogido en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espñola, 22ª ed. (oct., 2001).

Gora